¿Hacer bien el tonto (evidente oxímoron) pudiera ser fuente de ventaja competitiva? Parecer incompetente o sencillamente serlo, en un entorno en el que pugnan otros competidores más preparados pudiera otorgar, a través del voto (y todo tipo de acciones) interesado, relevancia a quien a título personal nadie se la entregaría. Este fenómeno  se presenta en ámbitos en los que la envidia, la estupidez humana, y la falta de criterio, nos alcanzan. La tontuna, y la cutrería, al poder. (Publicado en: El Confidencial Digital).

La incompetencia y falta de valía como ventaja competitiva (el concurso de belenes)