METALIDERAZGO.

Tanto en el mundo del management como en el de las escuelas de negocios se está propiciando a través del empleo sistemático de la palabra liderazgo  que  quede vacía de contenido , se publicitan cursos que garantizan el éxito  en las organizaciones si se aplican las recetas propias del mismo, no siendo así lo que se propicia es un engaño.

Primera reflexión, se lideran personas y no cosas, a las cosas se las gestiona, todo lo que no sea liderar personas no es liderazgo, se corrompe el término cuando lo empleamos para ilustrar la primera posición en la clasificación de un corredor en el Tour, o para significar que una empresa es puntera en I+D, empleamos el término líder como sinónimo de primero, puntero, de jefatura y el liderazgo es otra cosa.

Centremos la cuestión, el líder sólo lo es en la medida que ejemplifica un liderazgo positivo, de naturaleza ética, de ahí surge una de las primeras confusiones, cuando por ejemplo en conversación animada con los amigos se discute si  Hitler era o no un líder, de la misma forma podríamos decir que el jefe de una banda de mafiosos que amenaza y extorsiona de forma creíble y eficaz es un líder majestuoso.

El concepto de jefatura y el de liderazgo son distintos, todo líder es jefe pero todo jefe no es líder, la mayoría de los rasgos que deben adornar a los dos tipos de figuras son comunes, pero hay unos  específicos del propio liderazgo.

Vayamos a los comunes, el jefe / líder ha de generar confianza, para ello debe ser predecible en el hacer, esto es, cumple lo que dice, es veraz, no se vale del engaño y su conducta se somete a principios fácilmente reconocibles por todos, no es él , quien de forma ciega establece lo que está bien o mal, sino que todos observan en su hacer el respeto por los mismos principios que han estado presentes de forma constante en el devenir humano, la justicia, la bondad, el bien común etc, de tal forma que su ejemplo es el impulsor fundamental de los demás.

Es maduro o lo que es lo mismo, se hace responsable de sus decisiones, comparte el triunfo con los demás, no se apropia de él, se alegra del éxito ajeno y sabe reconocer el trabajo bien hecho.

A los trazos de carácter  le debemos añadir los competenciales,  tiene dimensiones tanto técnicas, tácticas o de especialización, como generalistas, estratégicas o de integración, sólo un alto grado de empatía le permitirá adivinar, qué requiere cada situación en relación al entramado emocional de la organización, consciente de la importancia de la persona será capaz de interpretar y estimular de forma adecuada la ilusión de cuantos le rodean.

Carácter y competencia deben ser comunes al buen jefe / líder, pero hay rasgos únicos en el liderazgo, en él  se adivinan capacidades de otra naturaleza, habitualmente traza caminos rompedores, se arriesga, y a veces pierde pero se levanta y lo vuelve a intentar de nuevo, una de las falacias que se cuela de forma sutil en las publicaciones sobre liderazgo, consiste en introducir de forma subliminal   que el líder es un triunfador, no es así, lo que sí es, un luchador y lo hace por aquello que cree merece la pena, lo que alimenta su pasión.

Un jefe participativo , será capaz de establecer objetivos en comunión con su equipo, delegará poder como forma de conseguir mayor eficacia, pero a diferencia del verdadero líder, el que ejemplifica el METALIDERAZGO, no contemplará como aquel, que por encima de todo debe propiciar el desarrollo de las personas , la persona es el fin y no el medio ,solamente cuando  es tratada como tal entrega lo mejor que anida en su interior, podrás comprar sus manos y su fuerza física pero no su corazón y su mente, él lo sabe y porque lo sabe se entrega a ello  con pasión.

Vistas así las cosas nos podríamos plantear, ¿cuánto dura el liderazgo?, ¿se puede ser líder por un día, una semana, un año?, ¿se puede ser líder en el trabajo y fuera de él un desastre?, ¿en esencia en qué consiste el metaliderazgo?

Tratemos  de responder con precisión a las cuestiones planteadas, el metaliderazgo es una misión personal y por tanto no conoce de plazos, está presente siempre en el líder, siendo así no hay interrupción ni en el tiempo ni en el cometido, el que lo es, lo es en todo tiempo y lugar y consiste fundamentalmente en elegir y elegir bien, de acuerdo con principios de naturaleza ética, con consideración hacia los demás, adivinando en ellos su potencial , responsabilizándose de que ese potencial salga la luz, asumiendo como propios sus triunfos, con competencia y dedicación.

El metaliderazgo requiere  criterio y pasión por la persona. Los grandes líderes han propiciado con su hacer apasionado, cambios significativos en la vida de muchas personas, consecuentemente podríamos concluir que solamente es posible ejercerlo cuando estamos al frente de una organización empresarial, política , deportiva o de otra naturaleza, no es así ,y no es así porque todos tenemos la capacidad de inspirar a otras personas, ¿ cuántas veces damos las gracias por poder emplear como ejemplo a personas de nuestro entorno?, en ese momento  permanecen ajenas a lo que está ocurriendo, pero nos están inspirando, dándonos aliento y ánimo.

Por cierto en toda mi vida, dilatada vida ya, he conocido únicamente a una persona que pudiera calificar como líder en los términos apuntados, sí que he disfrutado de algunos grandes jefes, pero calificar a una persona como líder o jefe  tiene una importancia relativa, lo verdaderamente importante  es la lucha por lo que uno cree, con pasión, con entrega a los demás tratando de inspirarles. Por cierto y con ello termino, el líder no es un ser angelical que convierte a todo el mundo en la organización, cuando trata con individuos que no se entregan a nada ni a nadie, prescinde de ellos, eso sí después de haberlo intentado un sinfín de veces.

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Publicado el 26/07/2015 en el Diario Negocio & Estilo de vida